Oncología


Trastornos Oncológicos

Los trastornos oncológicos afectan a una gran parte de la población. En el mundo occidental, se estima que una de cada tres personas padecerá cáncer en algún momento de su vida. El cáncer es una de las principales causas de mortalidad, su incidencia y su prevalencia aumentan paulatinamente. Los hombres, principalmente, son víctimas de cáncer de pulmón, próstata, estómago, colon y vejiga. En cambio, las mujeres sufren en mayor medida cáncer de mama, ovario, páncreas, pulmón y colon.

Cuando el proceso normal de crecimiento, división y reproducción celular en el ser humano se altera, las células se siguen dividiendo de forma descontrolada, y se forma una masa de células que se denomina tumor.

Los tumores pueden ser benignos o malignos. Los primeros no son cancerosos, y comúnmente se pueden extirpar. En la mayoría de los casos no reaparecen, no se extienden a otras partes del cuerpo y no representan una amenaza para la vida en el futuro. Los segundos, los tumores malignos, sí son cancerosos. Es decir, las células que componen este tipo de tumor pueden invadir y destruir el tejido que está a su alrededor y -a diferencia de lo que sucede con los tumores benignos- separarse del tumor primario, entrar en el torrente sanguíneo o en los vasos, transportarse a través de la sangre o del sistema linfático y extenderse formando tumores en otras partes del organismo. En otras palabras, se denomina metástasis a este proceso en donde las células cancerosas pueden concentrarse en los ganglios linfáticos cercanos al tumor primario o pueden invadir otras partes del cuerpo, generalmente se concentran los ganglios linfáticos, el cerebro, los pulmones, el hígado y los huesos.

Si bien aún no existe una causa definida respecto del origen del cáncer, se considera que la herencia (factor genético), los factores ambientales y los hábitos de vida influyen en su aparición. En este proceso, se han implicado una gran variedad de agentes externos biológicos (virus) o carcinógenos (tabaco, alcohol, dieta, radiaciones, etc). Además, se estima que aproximadamente un 35% de los cánceres están influidos por la alimentación y que la causa del 30% de todos los cánceres es el tabaco, sobre todo en cánceres de pulmón (85-90% de los casos).

En la actualidad, el cáncer es una de las enfermedades más temidas, debido a su alto porcentaje de muertes. Si bien el cáncer está asociado a un final fatal, al menos un 50% de las personas afectadas se restablece gracias a la precocidad del diagnóstico y a un tratamiento adecuado.

La biopsia

La biopsia es un estudio que permite determinar si el tumor es benigno o maligno, identifica otras características de las células del tumor y clasifica el mismo en función del grado de diferenciación de las células. Normalmente se describen cuatro grados de severidad de las células, 1, 2, 3, y 4, las que son de grado 1 suelen involucrar tumores bien diferenciados o de bajo grado, siendo estos los menos agresivos. Los de grado 3 ó 4 son tumores mal diferenciados o de alto grado, de comportamiento más agresivo.

Actualmente la biopsia puede brindar información adicional incluyendo cierta información que puede ser valiosa para orientar el tratamiento intentando individualizar la terapia oncológica.

Prevención e Investigación

El cáncer se aborda hoy desde una perspectiva doble: la prevención y la investigación.

La prevención, tiene dos objetivos fundamentales: por un lado, evitar o limitar la exposición a factores ambientales relacionados con un incremento en el riesgo de contraer la enfermedad (ej. Radiaciones solares, campañas antitabaco, dieta con alto contenido en fibras, ejercicio físico) y por el otro, la posibilidad de detectar la enfermedad antes de que ésta se manifieste clínicamente, brindando un tratamiento precoz que permita mejorar el pronóstico y, en muchos casos, ayuda a conseguir resultados positivos con los tratamientos (curación).

En cuanto a la investigación, los ensayos clínicos son actualmente de gran relevancia ya que permiten al especialista conocer la efectividad y la seguridad de los nuevos tratamientos o de la combinación de tratamientos ya existentes. Los resultados de este tipo de estudios han generado un verdadero progreso, no sólo en el tratamiento del cáncer sino también en la detección, el diagnóstico y la prevención de la enfermedad.

Recomendaciones para reducir su incidencia

El cáncer es una de las causas más frecuentes de muerte prematura. A continuación detallaremos una serie de recomendación que ayudarán reducir la incidencia del cáncer, y también su mortalidad.

Recomendaciones para mejorar su estado de salud

  • No fume.
  • Si bebe alcohol, modere su consumo
  • Incorpore más frutas y verduras en su alimentación. Los cereales también son una buena opción debido a su alto contenido de fibras. Limita el consumo de alimentos ricos en grasas.
  • Realice actividad física, evite el exceso de peso.
  • Evite exponerse en forma prolongada al sol. Las quemaduras pueden ser muy perjudiciales, sobre todo en la infancia.
  • Respecte las normas destinadas a evitar cualquier tipo de sustancias consideradas cancerígenas.

La detección temprana del cáncer permitiría una mayor posibilidad de curación

  • Consulte al médico si nota algún bulto, una herida que no cicatriza (incluso en la boca), un lunar que cambia de forma, tamaño o color, o cualquier pérdida anormal de sangre.
  • En caso de presentar problemas persistente, tales como tos o ronquera permanentes, cambio en sus hábitos intestinales, alteraciones urinarias o pérdida anormal de peso, consulte a su médico.

Para las mujeres

  • Realice un examen ginecológico en forma regular. Participe en los programas organizados de detección de cáncer de cuello de útero.
  • Examine periódicamente sus senos. Si es tiene 50 años o más, participe en los programas de detección precoz del cáncer de mama.

Tipos de cánceres

A menudo se piensa en el cáncer como una sola enfermedad, pero en realidad se trata de varias enfermedades con una patología común, el crecimiento de células anormales, que produce varios efectos en distintos períodos de tiempo y en diferentes partes del cuerpo. Se han distinguido más de cien tipos de cáncer. Cada una tiene distintos:

  • Factores causales
  • Poblaciones afectadas
  • Sitio de origen
  • Patrones de crecimiento
  • Síntomas
  • Tratamiento
  • Pronóstico

La frecuencia de los distintos tipos de cáncer varía entre hombres y mujeres así como entre países desarrollados y en desarrollo.

Cáncer de mama

El cáncer de mama es el más común entre las mujeres. Aproximadamente 1 de cada 9 mujeres desarrollan cáncer de mama durante sus vidas y aproximadamente una tercera parte de los casos son mortales. La mayoría de las mujeres afectadas por esta enfermedad son de 40 años de edad o más, aunque a veces el cáncer de mama se observa en mujeres más jóvenes. En raros casos (menos de 1% de la frecuencia total) el cáncer de mama se puede presentar en hombres.

Los programas de educación pública han incrementado la detección temprana del cáncer de mama. El diagnóstico generalmente comienza cuando la paciente o un profesional de la salud detectan un endurecimiento en el tejido de la mama o mediante una radiografía de la mama (mamografía) en un examen médico. La cirugía (que a menudo se acompaña de radiación auxiliar y tratamiento hormonal o quimioterapia) resulta muy eficaz para producir remisión a largo plazo del cáncer de mama en pacientes en las que la enfermedad se encuentra en etapas tempranas. Las pacientes con enfermedad metastásica generalmente se manejan con quimioterapia o tratamiento hormonal, empleándose radiación o cirugía para manejar los síntomas asociados con la metástasis.

Actualmente los avances en la biología tumoral están orientados a brindar información valiosa para lograr un tratamiento más individualizado evitando la exposición de los pacientes a terapias potencialmente tóxicas.

Cáncer de ovario

El cáncer de ovario es menos común que el cervical o uterino pero como la enfermedad en etapas tempranas produce pocos síntomas o signos detectables, generalmente se detecta cuando está más avanzada.. Los síntomas que se presentan con este cáncer, como molestia gastrointestinal, distensión, dolor de espalda y fatiga, se presentan con muchas enfermedades y no indican fácilmente la presencia de cáncer.

Generalmente el tratamiento implica la ablación quirúrgica de los ovarios, útero, trompas de Falopio y ganglios linfáticos así como tejidos cercanos (según lo indique la diseminación y la etapa). Generalmente la cirugía es seguida por radiación y quimioterapia.

Cáncer de páncreas

Esta enfermedad se presenta sobre todo en pacientes de edad avanzada (50 a 70 años). Rara vez se le detecta en etapas tempranas ya que suele ser asintomático hasta que la enfermedad se encuentra avanzada. En este punto, el cáncer puede estar acompañado por pérdida de peso, dolor abdominal, ictericia o síntomas asociados con la diseminación de la enfermedad a otros tejidos.

La cirugía se puede intentar en algunos casos, pero con resultados muy limitados. La radiación y quimioterapia se pueden emplear para aliviar los síntomas y prolongar la supervivencia.

Cáncer de pulmón

El cáncer de pulmón es uno de los tumores más frecuentes en el mundo. La frecuencia máxima de esta enfermedad es entre las edades de 55 y 65 años, aunque se presenta en adultos a partir de los 30 años. La mayoría de los pacientes de cáncer de pulmón son fumadores y esta enfermedad se presenta con mayor frecuencia en hombres que en mujeres.

El cáncer de pulmón presenta pocos síntomas tempranos. Como resultado de esto, generalmente no se detecta hasta sus etapas avanzadas. El cáncer de pulmón es una de las formas más letales de cáncer, la supervivencia después de 5 años es menor de 15%. La cirugía puede permitir curar en el pequeño número de pacientes en los que la enfermedad no está avanzada. En la mayoría de los pacientes se utiliza quimioterapia para aliviar los síntomas (tos, expectoración con sangre, dolor en el pecho o síntomas asociados con la metástasis) y prolongar la supervivencia.

Actualmente existen considerables progresos en el tratamiento de esta enfermedad, incluyendo el trabajo multidisciplinario entre distintas áreas de la medicina (oncología clínica, radiante, biología molecular, cirugía, cuidados de soporte, etc), permitiendo optimizar la mejor terapia para cada paciente. También es muy significativo el desarrollo de nuevas terapias que permiten contar con tratamientos más efectivos y menos tóxicos.

Cáncer de vejiga

El cáncer de vejiga generalmente se presenta en pacientes de mayor edad (50 a 70 años). El síntoma inicial generalmente es sangre en la orina. También se puede presentar dificultad o dolor al orinar. La mayoría de los pacientes también presentan un crecimiento que no se extiende en forma profunda a la pared de la vejiga (la enfermedad tiene diseminación regional sólo en 20% de los pacientes y solamente 3% tienen metástasis distantes). Así, la cirugía da como resultado una curación y supervivencia prolongada en la mayoría de los pacientes. Sin embargo el cáncer de vejiga con frecuencia es recurrente y los pacientes que lograron una remisión completa deben examinarse regularmente para observar la posibilidad de un nuevo crecimiento.

El cáncer que penetra mucho en la pared de la vejiga es difícil de tratar. La cirugía y radiación (a veces se requiere una vejiga artificial para el paciente) se emplean para tratar de erradicar el cáncer. La quimioterapia se puede utilizar en cáncer de vejiga con metástasis.

Cáncer de mesotelioma pleaural maligno

Mesotelioma pleural maligno (MPM)

El MPM es un tumor agresivo, atípico y poco frecuente que se desarrolla en la membrana que recubre el pulmón (pleura). Debido a su ubicación, cuando el tumor crece presiona al pulmón y puede comprometer la función respiratoria. Este tipo de cáncer se expande y puede llegar a presionar también el diafragma, limitando la capacidad de respiración. La mayoría de los pacientes padece dolor de pecho significativo.

La expansión del MPM es rápida y, en un 70%, es causado por la exposición a los asbestos, mientras no se han identificado los detonantes del 30% restante.

Se estima que entre 10.000 y 15.000 personas alrededor del mundo son diagnosticadas con MPM anualmente. La mayoría de las personas sufren la enfermedad en forma latente durante un promedio de 30 años y, cuando esta se manifiesta, ha progresado a un punto en el que los rayos o la cirugía ya no son efectivos. La incidencia de esta enfermedad ha crecido durante los últimos años y se proyecta que su incremento continuará hasta el año 2020, cuando las regulaciones laborales limiten la exposición a asbestos, el mayor detonante de esta enfermedad.

La complejidad biológica de los tumores en mesotelioma ha sido difícil de entender, lo que sumado a su tardía manifestación de síntomas, ha generado un tratamiento mayormente paliativo de la enfermedad. Los principales síntomas del mesotelioma son el dolor severo, la dificultad para respirar, la pérdida de peso y la fatiga, siendo el dolor el síntoma más serio debido a que muchos nervios tienen terminales en la pleura y el tumor crece allí.

Los tratamientos utilizados hasta el momento para el MPM han sido la cirugía, métodos de acompañamiento no curativos, quimioterapia, rayos y diversas drogas quimioterápicas. La cirugía es posible solamente en una minoría de los pacientes. El tratamiento con rayos ha sido desalentador, en especial por las dificultades de atacar a la enfermedad sin dañar los pulmones, el sistema cardíaco y la columna vertebral. Actualmente contamos con nuevas opciones de tratamiento quimioterápico que brindan una mejor perspectiva para estos pacientes.

Cánceres no sólidos

Leucemias

La leucemia es una forma de cáncer que se presenta cuando un crecimiento neoplásico afecta los tejidos formadores de sangre. Representa aproximadamente 3% de la frecuencia de cáncer a nivel mundial y es el cáncer más común en niños. La leucemia puede ser aguda o crónica. Se clasifica además como linfoide o mieloide, basándose en el tipo predominante de células afectadas. También se identifican subtipos adicionales de leucemia, con base en una mayor diferenciación del tipo de células y otras características.

En las leucemias agudas hay predominancia de células sanguíneas inmaduras o anormales en "forma de blastos" en la médula ósea, lo cual da como resultado una reducción en la producción de glóbulos blancos normales y plaquetas. Esto causa problemas como anemia, infecciones y hemorragias, y resulta mortal en un período de semanas o meses si no se trata. La leucemia crónica también interrumpe la producción de células normales de la sangre, pero el impacto al paciente es menos rápido y severo. En muchos casos la leucemia crónica se convierte en aguda.

Algunas leucemias existen en todo el cuerpo, la cirugía y la radiación no son tratamientos efectivos. La quimioterapia es muy eficaz para el tratamiento de algunas formas de leucemia (Por ejemplo, aproximadamente 50% de los niños y más de 30% de los niños con leucemia linfocítica aguda [LLA] logran una sobrevida a largo plazo libre de enfermedad).

Linfomas

Los linfomas son un grupo de crecimientos malignos que involucran células del sistema linfático. A menudo se caracterizan por tumores que implican los ganglios linfáticos del bazo. Los linfomas con frecuencia afectan a los pacientes más jóvenes y presentan un incremento constante en su frecuencia desde la infancia hasta la edad adulta. Muchos pacientes pueden ser curados con un tratamiento eficaz.

Se distinguen dos categorías importantes de linfomas en base a los tipos de célula que se encuentran en los análisis de laboratorio. La enfermedad de Hodgkin se presenta con mayor frecuencia en adultos jóvenes. Es frecuente que esta enfermedad se pueda tratar de manera eficaz con quimioterapia y radiación y ofrece una supervivencia de 5 años de casi 90%.

Los linfomas que no son de Hodgkin tienden a presentarse en la población de mayor edad (con mayor frecuencia después de los 50 años) y existen numerosos subtipos que se distinguen por los tipos de células afectados. Una enfermedad agresiva y avanzada ofrece un mal pronóstico. Sin embargo los pacientes con linfomas menos agresivos y de etapas más tempranas frecuentemente logran una remisión completa con quimioterapia o irradiación total del cuerpo.

Otros tipos de cánceres

  • Cáncer cervico-uterino
  • Cáncer del útero
  • Cáncer gástrico
  • Cáncer de riñón
  • Cáncer de higado
  • Cáncer de próstata
  • Cáncer de boca, faringe y laringe
  • Cáncer de esófago
  • Cáncer de garganta y cuello
  • Cáncer de testículos
  • Cáncer de piel
  • etc

Tratamientos

El cáncer puede tratarse con cirugía, radiación, quimioterapia, terapia hormonal o terapia biológica. La opción de tratamiento depende del tipo y la localización del cáncer, de su fase y de las características de cada paciente (edad, estado de salud., entre otras).

La cirugía

Es el tratamiento más utilizado y curativo, aunque como resultado de los avances en quimioterapia y radioterapia, la cirugía se ha vuelto más conservadora gracias a que cuenta con mecanismos complementarios de lucha contra la enfermedad. Hoy día es muy frecuente la asociación de las distintas estrategias terapéuticas: cirugía-radioterapia-quimioterapia.

La quimioterapia

Consiste en la administración de medicamentos para prevenir el crecimiento, la multiplicación y la diseminación de las células cancerosas.

Los medicamentos contra el cáncer generalmente se administran por vía oral o intravenosa. En muchos casos pueden provocar reacciones en los pacientes como náuseas, vómitos, fatiga, caída del cabello y otros efectos secundarios u otras alteraciones en los valores de laboratorio, no necesariamente percibidas por el paciente.

La radioterapia

La radiación se utiliza con el objetivo de reducir el tamaño del tumor antes de intervenir quirúrgicamente o después de la cirugía para detener el crecimiento de las células cancerosas que queden en el organismo. El inconveniente principal de la radioterapia es que junto con las células cancerosas pueden destruirse también células sanas, lo que produce en el paciente efectos secundarios indeseables.

Consiste en la emisión de radiaciones que interaccionan con los átomos y con las moléculas del organismo produciendo efectos biológicos.

Actualmente se utilizan dos técnicas fundamentales: la braquiterapia (la radiación se produce cerca o dentro del espacio tumoral) y la teleterapia (la fuente de radiación se coloca alejada del paciente).

La radioterapia en su modalidad radical persigue la erradicación completa y definitiva del tumor, y la paliativa se utiliza para combatir complicaciones locales que causan dolor, hemorragias u otros síntomas del cáncer. La mitad de las personas que padecen cáncer son tratadas con radiación.

*Consulte a su médico, es el único que puede determinar qué es lo más conveniente para usted.

*Material Compilado por el Departamento Médico de Eli Lilly

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